Han aprendido muchísimo, han leído, reído y disfrutado. Hemos paseado al atardecer, visitado pueblos y bodegas históricas. Ha habido siestas, cenas memorables, carcajadas, lecturas y mucha, mucha escritura.
Felices durante una semana dedicada a la pasión y el misterio de escribir, entre compañeros y amigos, en la atmósfera de Casa Josephine.
Una semana en la que cada uno ha experimentado con formas de escribir nuevas, buscando sus límites, redefiniendo lo sabido, descubriendo claves, dudas y caminos...
¡Muchas gracias, queridos escritores Josephinescos!
del trabajo de los alunmos.
Amplía información de nuestra Escuela de Casa Josephine y reserva tu plaza
para el verano de 2012.
¡No lo dudes: es una experiencia fantástica para aprender y disfrutar!
